Más capacidad para el trabajo que importa.
GELB es un estudio de diseño del trabajo. Empezamos por entender cómo trabaja realmente tu organización, para diseñar qué deberían hacer mejor las personas, qué puede hacer mejor la IA y cómo lograr que ambas trabajen bien juntas.
Hay capacidad esperando ser liberada.
Hay días en los que parece que el trabajo trabaja contra ti.
Se te seca la voz contestando por enésima vez la misma pregunta. Tu teclado conoce demasiado bien Ctrl+C y Ctrl+V. Buscas ese documento que estaba aquí hace un momento entre correo, WhatsApp, Drive y tres carpetas con nombres misteriosos. Vuelves a introducir una información que alguien —quizá tú— ya introdujo ayer en otro sitio. Y una tarea de diez minutos acaba necesitando cuatro personas y media tarde.
Ninguna de estas cosas parece enorme por separado. Pero juntas se comen horas, atención y energía que podrían estar en otro lugar: pensando, creando, cuidando a un cliente, resolviendo un problema o haciendo avanzar una idea.
Ahí es donde GELB empieza a mirar.
No queremos simplemente automatizar trabajo.
Queremos ayudar a rediseñarlo.
La mayoría de las conversaciones sobre IA en las empresas empiezan por la tecnología: ¿qué herramienta usamos?, ¿qué podemos automatizar?, ¿qué agente construimos?
Nosotros preferimos empezar con otra pregunta: ¿dónde se está desperdiciando capacidad humana?
Antes de hablar de herramientas, queremos entender cómo se hace el trabajo hoy, dónde se pierde capacidad valiosa y qué actividades dependen realmente del criterio, la creatividad o la relación humana. Solo entonces tiene sentido preguntarnos qué papel puede tener la tecnología —y qué debería seguir siendo trabajo de personas.
Para quien lidera, esto significa decidir de forma deliberada qué trabajo puede simplificar o apoyar la tecnología, y qué trabajo depende del juicio, la responsabilidad o la relación humana — y por tanto debe seguir en manos de personas.
Para quien hace el trabajo cada día, significa algo igual de importante: las personas que conocen el trabajo de cerca participan en entender dónde hay fricción y en proponer cómo podría rediseñarse. Aportan lo que solo ellas saben, proponen ideas y ayudan a priorizarlas.
El equipo propone y prioriza. El liderazgo decide.
Si la IA le devuelve tiempo a tu organización, ¿qué vais a hacer con él?
Nos interesa tanto liberar tiempo como lo que ocurre después con él.
Ese tiempo que vuelve puede convertirse en una conversación mejor con un cliente, una idea que por fin encuentra espacio, aprendizaje, innovación, desarrollo comercial, menos sobrecarga o, sencillamente, una forma más respirable de trabajar.
No hay una respuesta igual para todas las organizaciones. Cada empresa decide dónde quiere invertir la capacidad que libera.
Nosotros lo llamamos el dividendo de productividad: convertir el tiempo que vuelve en algo que merece la pena.
Una secuencia de aprendizaje que convierte observación en transformación.
- Comprender
- Rediseñar
- Experimentar
- Aprender y evolucionar
El método completo tiene siete etapas y funciona como un ciclo de aprendizaje continuo.
La chispa inicial de GELB
GELB nace de una idea sencilla: la inteligencia artificial es una oportunidad para repensar cómo se hace el trabajo, no solo para acelerarlo.
Cornelia Jagsch
Coaching + Desarrollo Organizacional + IA
Mi trayectoria profesional ha transcurrido precisamente en el encuentro entre las dos primeras. La llegada de la IA añadió la tercera y abrió una pregunta que terminó convirtiéndose en GELB: ¿cómo podemos utilizar esta tecnología para trabajar mejor y recuperar capacidad para lo que realmente importa?
Hablemos de cómo se hace el trabajo en tu organización.
No hace falta tener claro qué papel debería tener la IA. Basta con la sospecha de que vuestro equipo dedica demasiada capacidad a trabajo que podría ser más simple.
Hablemos de tu organización